Las opiniones expresadas de los columnistas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de REDPRENSA, del Editor o su consejo directivo.
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El aumento del salario mínimo del 23,7% genera alertas en gremios empresariales por su efecto en empleo formal, inflación y costos laborales. Señalan presión fiscal, alza de precios e impacto en hogares y sectores productivos en 2026.
Con una decisión por decreto tras fracasar la concertación, el Gobierno fijó el salario mínimo 2026 muy por encima de la inflación y la productividad, con efectos directos sobre pensiones, costos laborales y consumo interno.
El adelanto del recargo nocturno eleva el pago por hora a $8.355 con un 35 % adicional desde las 7 p.m., impactando nóminas en comercio, salud y vigilancia en Colombia, mientras empresas revisan turnos y costos tras su entrada en vigencia.
El decreto permite crear impuestos temporales y modificar el IVA mientras la Corte Constitucional evalúa su legalidad. El Gobierno cita inflación de 5,3%, déficit fiscal de 7,1% del PIB y presiones en salud y energía como sustento.