Río de Emociones prende la Vía 40

Río de Emociones prende la Vía 40
Sábado, Febrero 14, 2026 - 19:15

Río de Emociones prende la Vía 40

La Batalla de Flores 2026 brilló en la Vía 40 con música en vivo, comparsas vibrantes y carrozas monumentales que marcaron el pulso del Carnaval de Barranquilla. La monarquía 2026 y las reinas populares protagonizaron el espectáculo central del desfile.

Barranquilla - La Batalla de Flores 2026 abrió oficialmente los cuatro días cumbre del Carnaval con un despliegue de más de 14.000 danzantes, 73 grupos folclóricos, 39 orquestas y 18 carrozas monumentales que transformaron la Vía 40 en un espectáculo de alto impacto visual y cultural.

Desde las 10:30 de la mañana, el Cumbiódromo se convirtió en un río humano de música, color y tradición bajo el concepto “Río de Emociones”, eje narrativo de este año que apostó por exaltar la raíz folclórica del Caribe colombiano con una puesta en escena contemporánea. El recorrido, de aproximadamente cuatro kilómetros, concentró a miles de asistentes en palcos, minipalcos y sillas dispuestas a lo largo de la Vía 40, consolidando el desfile como el acto central del sábado de Carnaval.

La gran protagonista fue la reina Michelle Char Fernández, quien desfiló con su vestido de coronación “Raíz Viva”, diseño de Alfredo Barraza inspirado en la naturaleza caribeña. La soberana recorrió la Vía 40 sobre la carroza oficial “Regina Imperatrix”, concebida como un trono móvil con estructuras elevadas y detalles dorados que evocan la corona festiva. Su paso generó uno de los momentos más ovacionados de la jornada, con cámaras y celulares siguiendo cada movimiento mientras interactuaba con el público.

A su paso, el Rey Momo Adolfo Maury Cabrera desfiló en la carroza “Congo Ancestral”, una estructura que exaltó la herencia afrocaribeña con máscaras rituales, tambores y figuras inspiradas en el Congo Grande, reforzando la memoria tradicional dentro del concepto “Río de Emociones”. Por su parte, los Reyes del Carnaval de los Niños 2026, Sharon Acosta y Joshua Ortiz, recorrieron la Vía 40 sobre la carroza “Máscaras del Congo”, una propuesta colorida con referencias a la fauna, figuras míticas y motivos infantiles que destacó la continuidad generacional de la fiesta. También participaron las distintas reinas populares de los barrios de Barranquilla, convirtiéndose en uno de los momentos más celebrados del recorrido, El componente musical estuvo marcado por la presencia de artistas vinculados al calendario oficial del Carnaval como Altafulla, Diego Daza, Sergio Vargas, Peter Manjarrés, Juan Carlos Coronel y Checo Acosta, entre otros invitados de la temporada, integrando diversos ritmos tropicales y vallenatos que aportaron energía al ambiente festivo en la Vía 40.

Las 18 carrozas monumentales fueron uno de los principales atractivos visuales. Con estructuras elevadas, escenografías coloridas y diseños inspirados en símbolos del Caribe, dominaron el lente de fotógrafos y transmisiones digitales. Cada carroza representó un universo propio dentro del concepto general, articulando tradición, flora, fauna y elementos de fantasía que reforzaron el relato del “Río de Emociones”. Las puestas en escena combinaron iluminación, estructuras móviles y diseño artesanal, elevando el estándar visual del desfile en la Vía 40.

El desfile reunió a 73 grupos folclóricos que desplegaron danzas tradicionales como cumbia, garabato, congo y mapalé, junto a expresiones contemporáneas que dialogan con nuevas generaciones. La flauta de millo, los tambores y las comparsas mantuvieron el pulso festivo en cada tramo del Cumbiódromo, en una coreografía colectiva que reafirma el carácter patrimonial del Carnaval.

En paralelo, la Batalla de Flores del Recuerdo Sonia Osorio se desarrolló en la carrera 44, ampliando la oferta festiva hacia otro punto estratégico de la ciudad y fortaleciendo la participación comunitaria. Ambos escenarios evidenciaron alta asistencia y organización logística coordinada para garantizar movilidad, control de accesos y acompañamiento de autoridades.

La jornada transcurrió sin mayores contratiempos reportados. El operativo de seguridad incluyó presencia policial, control de ingreso a palcos y monitoreo permanente del recorrido. La logística permitió el cumplimiento del horario oficial y el avance fluido de los bloques artísticos.

Más allá de las cifras, la Batalla de Flores 2026 reafirmó su condición como desfile emblemático del Carnaval. La tradición iniciada a comienzos del siglo XX mantiene vigencia con un formato que combina memoria histórica y producción escénica de gran escala. La organización estructuró el recorrido en bloques que facilitaron la lectura temática del espectáculo y permitieron destacar tanto a comparsas tradicionales como a propuestas renovadas.

La masiva presencia de público nacional e internacional evidenció el impacto turístico del evento. Hoteles, restaurantes y operadores turísticos registraron alta actividad durante la jornada inaugural de los días grandes, mientras transmisiones en plataformas digitales ampliaron el alcance del desfile más allá de la ciudad.

Con esta apertura, el Carnaval activó su agenda central. También se realizó el tradicional desfile de la calle 17 encabezado por el Rey Momo, que convocó a miles de asistentes en el suroriente de la ciudad. La Batalla de Flores marcó el inicio formal de los días cumbre, consolidando una narrativa visual que combina espectáculo y tradición.

La Vía 40 volvió a convertirse en el epicentro festivo del país, con una producción que integró identidad cultural, talento artístico y despliegue escénico de gran formato. El desfile cerró su primera jornada con saldo organizativo positivo y con el reto de mantener el nivel durante los siguientes eventos del calendario.

 

Lee más noticias haciendo clic. REDPRENSA

Las opiniones expresadas de los columnistas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de REDPRENSA, del Editor o su consejo directivo.