La Gran Parada hizo vivir tradición en la Vía 40

La Gran Parada hizo vivir tradición en la Vía 40
Domingo, Febrero 15, 2026 - 20:30

La Gran Parada hizo vivir tradición en la Vía 40

La Gran Parada de Tradición convirtió la Vía 40 en epicentro del folclor caribeño. Congo Grande celebró 150 años y el paloteo fue homenaje central en una jornada que reafirmó la identidad cultural de Barranquilla.
Rey Momo 2026, Michelle Char y Juancho Jaramillo en Gran Parada 2026 por 150 años

Barranquilla - La Gran Parada de Tradición convirtió la Vía 40 en el gran escenario del folclor caribeño y reafirmó por qué este desfile es considerado el corazón patrimonial del Carnaval de Barranquilla. Durante toda la jornada, la identidad cultural de la ciudad se expresó a través del color, la música en vivo y la fuerza coreográfica de sus danzas ancestrales.

Más de 130 grupos folclóricos recorrieron el Cumbiódromo en un despliegue continuo de tradición. Desde las 10:30 de la mañana, la avenida se transformó en una vitrina cultural donde cumbiambas, congos, mapalé, garabatos y paloteos marcaron el pulso de una celebración centrada en las raíces históricas y expresiones tradicionales del Carnaval.

En esta edición, el homenaje central estuvo dedicado al paloteo, una de las expresiones más antiguas del repertorio carnavalero. De origen simbólico y carácter guerrero, el paloteo combina disciplina, coordinación y dramatización colectiva, representando valores como la unión, la resistencia y la defensa de la identidad cultural. Su presencia reforzó el mensaje de tradición viva que define a la Gran Parada.

El Congo Grande de Barranquilla, que este año cumple 150 años de historia en el Carnaval, fue uno de los grandes protagonistas de la jornada en la Vía 40. En su bloque danzaron la Reina del Carnaval 2026, Michelle Char Fernández, y el Rey Momo 2026, Adolfo Maury Cabrera; la monarquía acompañó el homenaje a esta emblemática manifestación patrimonial, que mantiene viva una de las raíces más antiguas de la fiesta y simboliza la herencia africana en la cultura caribeña.

Los Reyes del Carnaval de los Niños 2026, Sharon Acosta y Joshua Ortiz, aportaron uno de los momentos más simbólicos del recorrido. Sharon brilló con su fantasía de la Vida, llena de color y energía, mientras Joshua dio fuerza escénica con su imponente representación de la Muerte, personaje central de la danza del Garabato. Esta manifestación tradicional escenifica la lucha entre la vida y la muerte a través del movimiento coreográfico y el juego dramático de sus personajes, simbolizando la resistencia, la esperanza y la continuidad cultural que caracterizan al Carnaval de Barranquilla.

Cada agrupación desplegó vestuarios elaborados artesanalmente, bordados minuciosos y estructuras coreográficas que mezclan teatralidad y tradición. El desfile no solo fue un espectáculo visual, sino una puesta en escena que conecta pasado y presente, donde los jóvenes heredan pasos y símbolos que han sobrevivido durante décadas.

Desde los palcos, mini palcos y sillas habilitados a lo largo de la Vía 40, miles de asistentes —entre barranquilleros, visitantes nacionales y turistas internacionales— siguieron el recorrido bajo el sol caribeño. La presencia de público foráneo reafirmó el atractivo turístico del Carnaval, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, y consolidó a la ciudad como uno de los destinos festivos más importantes de Colombia.

El ambiente estuvo acompañado por tambores, gaitas, millos y cantos tradicionales que envolvieron el Cumbiódromo en una atmósfera vibrante. La interacción entre danzantes y espectadores convirtió la jornada en una experiencia inmersiva, donde el visitante no solo observa, sino que se integra emocionalmente al ritmo de la celebración.

En términos de organización, el desfile mantuvo una estructura fluida que permitió el desarrollo continuo de cada agrupación, garantizando visibilidad a las expresiones tradicionales y facilitando el disfrute del público a lo largo del recorrido oficial.

Más allá del espectáculo, la Gran Parada de Tradición volvió a demostrar que el Carnaval es un motor cultural y turístico para Barranquilla. La dinámica comercial del fin de semana evidenció el impacto económico de la fiesta en hoteles, restaurantes, transporte y comercio, sectores que se benefician del flujo de visitantes que llegan atraídos por la riqueza folclórica del evento.

Considerado uno de los desfiles centrales del segundo día del Carnaval de Barranquilla, este recorrido reafirma el papel de la ciudad como epicentro de las manifestaciones tradicionales del Caribe colombiano, atrayendo cada año a miles de espectadores que buscan vivir de cerca la esencia cultural de la fiesta.

Creada en 1967 como espacio exclusivo para las danzas tradicionales, la Gran Parada de Tradición se ha consolidado como el principal desfile folclórico del Carnaval. En esta nueva edición, reafirmó su esencia al preservar las coreografías, vestuarios y músicas que dieron origen a la fiesta y que hoy continúan vigentes en cada recorrido.

La Gran Parada de Tradición se consolidó como el gran referente folclórico del Carnaval de Barranquilla y convirtió la Vía 40 en vitrina del Caribe colombiano. La jornada cerró con una imagen contundente de identidad y folclor, proyectando al país una muestra viva de sus danzas y herencia cultural.

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