UniAtlántico reduce carga docente tras cambio interno

UniAtlántico reduce carga docente tras cambio interno
Jueves, Febrero 5, 2026 - 07:00

UniAtlántico reduce carga docente tras cambio interno

La derogación de una norma vigente por casi 20 años redefinió la asignación académica en la Universidad del Atlántico, ajustando horas en aula y funciones académicas con impacto directo en docentes y estudiantes del Atlántico.

Barranquilla - El Consejo Académico de la Universidad del Atlántico aprobó una nueva reglamentación sobre la asignación académica del personal docente, mediante la cual se deroga el Acuerdo Académico No. 002 de 2006, una norma que estuvo vigente por cerca de dos décadas y que fue adoptada en un contexto institucional marcado por una crisis financiera que obligó a implementar medidas excepcionales para garantizar la continuidad del servicio educativo.

La decisión redefine de manera estructural la distribución de la carga laboral semanal de los profesores y busca restablecer el equilibrio propio de la función profesoral universitaria entre docencia directa, investigación, acompañamiento a estudiantes y otras actividades académicas complementarias. La medida apunta a actualizar una normativa que permanecía anclada a una coyuntura ya superada y que, con el paso de los años, generó tensiones en el desarrollo de la carrera docente.

De acuerdo con lo aprobado, la jornada de 40 horas semanales se reorganiza para que los docentes de planta o de carrera tengan 12 horas de contacto directo con estudiantes, mientras que los docentes tiempo completo ocasional tendrán 14 horas. Las horas restantes, entre 26 y 28 según el tipo de vinculación, deberán destinarse a actividades complementarias como investigación, extensión universitaria, atención académica a estudiantes y gestión académica.

La reorganización corrige una distorsión estructural que durante años afectó la coherencia de la carrera docente, al mantener esquemas de asignación académica diseñados para una coyuntura excepcional y no para el funcionamiento ordinario de la institución. La actualización normativa busca alinear la asignación académica con los principios de calidad, pertinencia y fortalecimiento institucional propios de la educación superior pública.

Redistribución de la carga académica

La nueva reglamentación establece que las horas no destinadas a docencia directa deberán concentrarse en funciones sustanciales del quehacer universitario, como la investigación, la extensión, el acompañamiento académico a los estudiantes y la gestión académica. Estas actividades, de acuerdo con la institución, resultan claves para fortalecer los procesos formativos, mejorar el seguimiento al desempeño estudiantil y consolidar proyectos académicos y curriculares más sólidos.

Desde la perspectiva institucional, la medida permitirá una mejor planeación académica y una distribución más equilibrada de las responsabilidades docentes, lo que se traduce en mejores condiciones para el desarrollo de procesos de investigación y para la atención oportuna de las necesidades académicas de los estudiantes.

El rector de la Universidad del Atlántico, Rafael Ángel Castillo Pacheco, señaló que la decisión tendrá un impacto directo en distintos frentes de la vida universitaria. “Esta decisión impactará de manera directa los procesos académicos, la investigación, la atención estudiantil, la modernización curricular y los procesos de acreditación, fortaleciendo el bienestar docente y elevando la calidad académica de la institución”, afirmó.

Reconocimiento a docentes ocasionales

Uno de los cambios más relevantes introducidos por la nueva normativa es el reconocimiento explícito del rol que cumplen los docentes tiempo completo ocasional dentro de la estructura académica de la universidad. Por primera vez, la reglamentación amplía su período de contratación anual a 11.5 meses y fija criterios mínimos de asignación académica, en reconocimiento a las funciones sustancialmente equivalentes que desempeñan frente a los docentes de carrera en los procesos formativos.

Esta modificación busca brindar mayor estabilidad a un grupo de docentes que cumple un papel central en la formación académica y que, hasta ahora, no contaba con un reconocimiento normativo expreso en términos de duración contractual y criterios de asignación académica.

Desde la representación profesoral, Neil Torres destacó que la resolución mejora de manera significativa la asignación académica y fortalece el desarrollo de proyectos de investigación. “La nueva reglamentación mejora ostensiblemente la asignación académica, fortalece los proyectos de investigación y reconoce formalmente la participación de los docentes en comités institucionales y órganos de gobierno universitario”, expresó.

Torres agregó que la Vicerrectoría de Docencia garantiza los recursos financieros necesarios para la implementación de la medida, lo que permitirá su aplicación efectiva sin afectar el normal desarrollo de las actividades académicas.

La decisión fue construida de manera participativa con decanos, representantes de los docentes, delegados estudiantiles y vicerrectores, en un proceso orientado a recoger las distintas visiones de la comunidad universitaria frente a la asignación académica y las condiciones de trabajo del personal docente.

De acuerdo con la institución, los cambios aprobados no solo buscan dignificar la labor docente, sino que también tienen un impacto directo en los estudiantes, al fortalecer la calidad del trabajo en el aula, mejorar el acompañamiento académico y potenciar la investigación formativa y los procesos curriculares.

Con esta determinación, el Consejo Académico reafirma su compromiso con el fortalecimiento académico de la Universidad del Atlántico y su alineación con las políticas nacionales orientadas al fortalecimiento de la universidad pública, la dignificación de la labor docente y el acceso a una educación superior de calidad.

 

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