La Costa enfrenta riesgo de apagón por tensión fiscal

La Costa enfrenta riesgo de apagón por tensión fiscal
Jueves, Enero 1, 2026 - 15:45

La Costa enfrenta riesgo de apagón por tensión fiscal

El cuello de botella está en los pagos: la suspensión de la emergencia estrecha el flujo de caja y retrasa giros que sostienen subsidios eléctricos. En Barranquilla y Atlántico, la tensión fiscal presiona el servicio eléctrico.

Colombia — El viceministro técnico de Hacienda advirtió que la suspensión provisional de la emergencia económica reduce de forma inmediata el margen de maniobra fiscal del Gobierno y obliga a priorizar pagos, un escenario que presiona el cumplimiento oportuno de varias obligaciones del Estado financiadas con transferencias nacionales.

La advertencia fue hecha por el viceministro Leonardo Pazos el 30 de enero, en declaraciones públicas, en un contexto de restricción de liquidez para las finanzas públicas. Según explicó el funcionario, la decisión judicial limita el uso de instrumentos extraordinarios de financiación y devuelve la ejecución presupuestal a un marco estrictamente ordinario.

En ese escenario, el Gobierno debe administrar un flujo de caja más estrecho. La consecuencia directa no es un recorte automático ni una decisión administrativa inmediata, sino la necesidad de ordenar prioridades de pago en función de la disponibilidad real de recursos.

Desde Hacienda se explicó que la emergencia económica estaba concebida como una herramienta para asegurar liquidez inmediata y cubrir rezagos acumulados en obligaciones del Estado. Su suspensión provisional impide seguir usando ese mecanismo mientras se define el estudio de fondo, lo que obliga a replantear la planeación financiera de corto plazo.

La advertencia técnica apunta a la cadena de pagos del Estado. Cuando los giros se retrasan o se reprograman, la presión financiera se traslada a los sectores y operadores que dependen de transferencias nacionales para sostener su operación regular.

Restricción de liquidez y priorización de pagos

El viceministro explicó que priorizar pagos no significa eliminar compromisos, sino diferir su cumplimiento en el tiempo. En un entorno de recursos limitados, el Gobierno debe decidir qué obligaciones atiende primero y cuáles quedan sujetas a reprogramación.

Este proceso tiene implicaciones operativas. Los sectores que dependen de flujos constantes del presupuesto nacional pueden enfrentar tensiones financieras si los giros no se realizan en los plazos habituales. El mensaje de Hacienda se enfoca en esa dinámica, no en decisiones sobre la prestación de servicios.

El funcionario recalcó que la advertencia no implica la suspensión de subsidios ni órdenes de recorte sectorial. Se trata de una evaluación técnica sobre los efectos fiscales de operar sin los recursos extraordinarios que se esperaban bajo la emergencia económica.

En términos prácticos, la restricción de liquidez obliga al Estado a administrar con mayor cautela sus compromisos. La suspensión de la emergencia concentra el ajuste en el presupuesto ordinario, lo que reduce la flexibilidad para atender simultáneamente todas las obligaciones.

La advertencia del viceministro se produce en medio de un debate más amplio sobre el déficit fiscal y la sostenibilidad de las finanzas públicas. En ese contexto, el presidente Gustavo Petro anunció posteriormente un recorte presupuestal, referencia que desde Hacienda se entiende como parte del ajuste general al nuevo escenario fiscal.

Para el Ministerio de Hacienda, el foco inmediato está en mantener la estabilidad de la cadena de pagos del Estado. La preocupación central es evitar que una restricción prolongada de liquidez genere acumulación de obligaciones pendientes y presiones adicionales sobre sectores financiados con recursos públicos.

El escenario descrito por el viceministro es especialmente sensible en regiones donde los subsidios cumplen un papel estructural para sostener tarifas y operación de servicios públicos. Allí, los operadores requieren giros oportunos para mantener la continuidad del servicio.

No obstante, el Gobierno ha señalado que buscará mecanismos ordinarios para mitigar estos riesgos, incluyendo ajustes presupuestales y reprogramación de pagos, mientras se define el futuro jurídico de la emergencia económica.

La advertencia técnica deja claro que el desafío actual es de flujo de caja y administración fiscal. El impacto final dependerá de la duración de la suspensión y de la capacidad del Gobierno para reordenar sus prioridades financieras sin afectar a los usuarios finales.

 

Lee más noticias haciendo clic. REDPRENSA

 

Las opiniones expresadas de los columnistas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de REDPRENSA, del Editor o su consejo directivo.