Cierra Algarra: Grupo Gloria sale del negocio lácteo

Cierra Algarra: Grupo Gloria sale del negocio lácteo
Lunes, Marzo 16, 2026 - 08:45

Cierra Algarra: Grupo Gloria sale del negocio lácteo

El cierre de la planta de Algarra en Cogua marca la salida de Grupo Gloria del negocio lácteo en Colombia y deja más de 150 empleos afectados. La decisión detiene su producción y saca una marca tradicional de las tiendas del país.

Colombia - Grupo Gloria cerró su operación láctea tras más de 14 años en el mercado, lo que implicó el cese de actividades de Algarra S.A. y el cierre de su planta en Cogua, Cundinamarca, dejando más de 150 trabajadores sin empleo y sacando del mercado marcas tradicionales.

Grupo Gloria ejecutó la salida del negocio lácteo colombiano mediante el cierre definitivo de su planta en Cogua (Cundinamarca), donde se procesaban productos bajo las marcas Algarra y Lechesán. La decisión marca el fin de una operación industrial que, aunque representaba menos del 1% del procesamiento nacional de leche, tenía presencia consolidada en canales comerciales y tiendas de descuento. La salida de Algarra elimina una marca histórica del consumo masivo y reacomoda la competencia en el sector lácteo colombiano.

La medida responde a una revisión estratégica del portafolio de la compañía en Colombia, con priorización del negocio de bebidas, especialmente jugos California, donde mantiene operaciones activas. Este movimiento reconfigura su presencia en el país sin implicar una salida total del mercado colombiano, sino un repliegue hacia segmentos considerados más rentables.

Cierre de Algarra y planta en Cogua sacude mercado

Algarra S.A. cesó operaciones como parte de esta decisión empresarial, poniendo fin a una trayectoria que se remonta a 1952, cuando la marca comenzó a posicionarse en el mercado colombiano como proveedor de leche y derivados. Durante su operación bajo Grupo Gloria, la compañía produjo leche líquida, yogur, kumis, avena y también realizó maquila para cadenas de bajo costo como D1 y Ara.

La planta de Cogua tenía una capacidad de procesamiento cercana a los 130.000 litros diarios, volumen equivalente a menos del 1% del total nacional, pero que sostenía una red de abastecimiento con decenas de productores en regiones como Cundinamarca y Boyacá. Su cierre no solo implica la interrupción de la producción, sino también la ruptura de esas cadenas de suministro y ajustes inmediatos en la comercialización de leche cruda.

Grupo Gloria ejecutó el cierre en un contexto de resultados financieros adversos en su operación láctea en Colombia, con pérdidas sostenidas desde 2017 y una operación que no logró alcanzar punto de equilibrio en los últimos años. Este comportamiento económico debilitó la viabilidad del negocio en un entorno competitivo marcado por presión en precios, costos logísticos y alta competencia en el canal de consumo masivo.

Impacto laboral y reconfiguración del mercado

El cierre de la planta dejó más de 150 trabajadores sin empleo directo, principalmente en la operación industrial y áreas comerciales en distintas ciudades del país, incluyendo Barranquilla. La desvinculación introduce un impacto directo en el mercado laboral, especialmente en perfiles técnicos vinculados al procesamiento de lácteos.

Los trabajadores afectados enfrentan un escenario de reubicación en un sector con absorción limitada de mano de obra especializada. A esto se suma el impacto indirecto sobre proveedores de leche cruda, transportadores y pequeños actores vinculados a la cadena productiva, que deberán reacomodar sus relaciones comerciales en el corto plazo.

Productores de Cundinamarca y Boyacá que abastecían la planta deberán redirigir su producción hacia otros compradores o enfrentar posibles pérdidas, lo que puede generar presiones en los precios en origen. Aunque la capacidad instalada del país permite absorber el volumen dejado por Algarra, la transición no es inmediata ni homogénea para todos los actores.

En el plano regulatorio, la operación coincidió con antecedentes de sanción por parte de la Superintendencia de Industria y Comercio por prácticas relacionadas con lactosuero, con multas superiores a $2.000 millones impuestas en los últimos años. La empresa sostuvo que esta situación no motivó el cierre, atribuyéndolo exclusivamente a razones estratégicas y financieras.

El retiro de Algarra y Lechesán abre espacio para la redistribución de participación entre otros actores del sector lácteo colombiano, como Alpina, Colanta y Alquería. El impacto en la oferta es limitado por el bajo peso relativo de la operación, pero sí se refleja en el canal comercial, donde los productos desaparecen progresivamente.

Grupo Gloria mantiene operaciones en Colombia en el segmento de bebidas, particularmente con jugos California, lo que confirma una estrategia de ajuste de portafolio. Este movimiento se alinea con decisiones regionales de la compañía orientadas a concentrar recursos en líneas de negocio con mejores márgenes.

El cierre deja una señal sobre las dificultades de algunas operaciones industriales en el país y evidencia cómo decisiones corporativas impactan empleo, cadenas productivas y dinámicas regionales. Para el consumidor, el efecto inmediato será la sustitución de marcas en puntos de venta, con posibles ajustes en precios y menos opciones en góndola mientras el mercado se reorganiza.

Lee más noticias haciendo clic. REDPRENSA

 

 

Las opiniones expresadas de los columnistas en los artículos son de exclusiva responsabilidad de sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista de REDPRENSA, del Editor o su consejo directivo.