Colombia - Jhon Eduis Viáfara Mina, exfutbolista colombiano que tuvo paso por Junior de Barranquilla, recuperó su libertad en Estados Unidos tras cumplir parte de la condena impuesta por una corte federal por delitos relacionados con narcotráfico. La salida se produjo antes del tiempo inicialmente proyectado, luego de la aplicación de beneficios contemplados en el sistema penitenciario estadounidense.
La liberación se conoció a comienzos de febrero y marca el cierre de la etapa de reclusión que Viáfara enfrentaba desde 2020, año en el que fue extraditado desde Colombia para responder ante la justicia federal. El caso vuelve a poner su nombre en la agenda pública, esta vez desde un cruce entre el ámbito judicial y el deportivo, dado su pasado como jugador profesional.
Viáfara había sido capturado en territorio colombiano en 2019 en el marco de una investigación por tráfico de estupefacientes. Posteriormente fue trasladado a Estados Unidos, donde enfrentó cargos por conspiración para importar cocaína. En 2021 se declaró culpable ante una corte del Distrito Este de Texas, decisión que derivó en una condena que inicialmente se extendía hasta 2032.
El desarrollo del proceso judicial y la aplicación de mecanismos propios del sistema penal estadounidense redujeron el tiempo efectivo de reclusión. La salida anticipada se dio tras cumplir parte de la pena, bajo criterios definidos por la autoridad judicial, sin que hasta ahora se hayan divulgado detalles sobre condiciones específicas posteriores a su liberación.
El interés informativo del caso en la sección Deportes está asociado al perfil público del protagonista. Viáfara fue campeón de la Copa Libertadores de América en 2004 con Once Caldas y tuvo presencia en convocatorias de la Selección Colombia durante la década del 2000, lo que lo convirtió en un nombre ampliamente reconocido por la afición.
En Barranquilla, su nombre también figura en el historial deportivo local. Durante el primer semestre de 2011 integró la plantilla de Junior de Barranquilla, con participación en competencias del calendario nacional y en la Copa Libertadores de ese año. Su estadía en el club fue breve, cercana a seis meses, antes de su salida a mitad de temporada.
Tras recuperar la libertad, Viáfara regresó a Colombia. Hasta el momento no se han registrado pronunciamientos públicos del exjugador ni comunicaciones oficiales sobre su situación jurídica actual en el país. Tampoco se ha informado sobre eventuales procesos pendientes derivados de su retorno.
El episodio se suma a otros casos de exfutbolistas colombianos cuya trayectoria deportiva quedó posteriormente cruzada por procesos judiciales, alterando de forma significativa su vida pública. En este caso, la liberación en Estados Unidos cierra un capítulo específico del proceso, sin que ello implique un retorno a la actividad deportiva profesional.









