Barranquilla - La XIX edición de Sabor Barranquilla marcará un nuevo capítulo en la historia de la principal feria gastronómica del Caribe colombiano al convertir las frutas de la región en el eje de una programación concebida para proyectar la identidad caribeña más allá de la cocina. Del 20 al 23 de agosto, Puerta de Oro reunirá a chefs, productores, académicos e instituciones en un encuentro que tendrá a Curaçao como país invitado de honor y a La Guajira como departamento invitado.
Durante sus 18 años de trayectoria, Sabor Barranquilla ha consolidado un espacio para promover la cocina del Caribe. Sin embargo, la edición 2026 plantea una evolución en su propósito: utilizar la gastronomía como una herramienta para contar la historia del territorio, reconocer su biodiversidad y abrir conversaciones sobre agricultura, turismo, educación y desarrollo regional. Esa transformación comienza con un elemento común en la mesa de los caribeños: las frutas.
Patricia Maestre, gestora, fundadora y directora de Sabor Barranquilla, explicó que la temática de este año busca destacar aquello que diferencia al Caribe colombiano del resto del país.
"Vamos a traerles toda la diversidad de frutas que tiene el Caribe colombiano y que hace que seamos una región muy diversa y muy distinta al resto del país", afirmó.
La directora indicó que esa apuesta se reflejará en las cocinas en vivo, los espacios académicos y las actividades culturales previstas para la feria, donde las frutas servirán como punto de partida para hablar de patrimonio, biodiversidad e identidad regional. La propuesta, añadió, pretende que los visitantes comprendan que detrás de cada ingrediente existe una historia que conecta el territorio con su cultura y sus tradiciones.
La gastronomía como punto de encuentro para contar la identidad del Caribe
La transformación planteada por la organización se hará visible con la participación de Curaçao y La Guajira, cuyos espacios combinarán gastronomía, música y manifestaciones culturales para mostrar distintas expresiones de la identidad de sus territorios. A ellos se sumarán delegaciones de Bogotá, Villavicencio, Mompox y San Andrés, ampliando el alcance que ha alcanzado la feria desde sus primeras ediciones.
"Ambos traen unas muestras muy completas, no solamente de sus comidas, sino también de la música, de las manifestaciones culturales de cada uno de ellos", explicó Patricia Maestre al referirse a Curaçao y La Guajira.
Para la directora, esa diversidad demuestra la evolución del evento.
"Sabor Barranquilla ya tiene una dimensión no solamente local, sino nacional e internacional", sostuvo.
Esa expansión responde a una visión que, según Maestre, ha acompañado a la feria desde sus inicios. Más que un encuentro gastronómico, Sabor Barranquilla busca consolidarse como un escenario desde donde Barranquilla y el Caribe puedan mostrar su potencial productivo, cultural y turístico.
"Desde sus inicios Sabor Barranquilla se convirtió en un evento de ciudad", afirmó.
Añadió que el objetivo es convertir la feria en una vitrina donde confluyan diferentes sectores alrededor de la cocina.
"Queremos ser la vitrina de todo lo que somos en la ciudad y el Caribe, ser el centro donde se dan las discusiones necesarias para que nuestro campo, nuestra agricultura, pero también todo lo que tiene que ver con la cocina, que es el turismo, la educación, la salud, tenga un espacio para darse a conocer y para aprender de lo que somos", expresó.
Ese propósito también será desarrollado por el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), que participará con el stand Tesoros del Caribe, concebido para integrar productos, saberes y expresiones culturales de Atlántico, Cesar, Magdalena y La Guajira.
La directora regional del SENA, Jaqueline Rojas, explicó que la propuesta busca reconocer el trabajo de los productores y demostrar la importancia de la transformación agroindustrial para generar mayor valor en el campo.
"La transformación agroindustrial permite el mayor aprovechamiento, la creación de valor y, por supuesto, la sostenibilidad del campo", indicó.
Rojas señaló que la iniciativa permitirá mostrar la cadena de valor que existe detrás de la gastronomía, desde la producción agrícola hasta el consumidor final.
"Queremos conectar al mundo de la producción primaria, al mundo de la producción secundaria y también aquellos que disfrutamos comer como un acto que nos genera la posibilidad de compartir en familia, en amigos, pero sobre todo conectar con nuestra historia, nuestra tradición y nuestra identidad", concluyó.
Con esa apuesta, Sabor Barranquilla buscará consolidar una edición en la que la gastronomía servirá como punto de encuentro para fortalecer la identidad del Caribe colombiano y abrir nuevas conversaciones sobre el territorio, su patrimonio y las oportunidades de desarrollo que surgen alrededor de su riqueza culinaria.
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