Barranquilla, D.E.I.P. – Entre la multitud que llenó la carrera 44 para disfrutar de la Guacherna, una de las celebraciones más esperadas del Carnaval de Barranquilla, una barranquillera más se unió al desfile sin llamar la atención: Shakira. La artista, junto a sus hijos Milan y Sasha, recorrió las calles entre comparsas y bailarines, viviendo la festividad sin escoltas ni protagonismos. Nadie la reconoció en el momento, y no porque estuviera escondida, sino porque, como cualquier hijo de Curramba, estaba ahí para disfrutar de la fiesta.
En los días previos a la Guacherna, crecieron los rumores sobre la posible participación de la cantante en el evento. Se especulaba que podría aparecer en una carroza o ser homenajeada en medio del desfile. Sin embargo, su presencia pasó desapercibida hasta que ella misma compartió en redes sociales imágenes del recorrido, donde expresó su emoción por enseñarles a sus hijos la cultura de su tierra. "Orgullosa de enseñarles a mis hijos mi cultura y la alegría de mi gente. ¡Viva la Guacherna en Carnaval!", escribió en su cuenta de Instagram.
Los asistentes, al enterarse después de la presencia de Shakira, reaccionaron con sorpresa y admiración. "¡Estuvo entre nosotros y ni nos dimos cuenta!", escribió un usuario en redes. Otro comentó: "Imagina estar al lado de Shakira sin saberlo". La discreción con la que vivió el evento dejó claro que su intención no era el protagonismo, sino compartir con sus hijos la esencia de su ciudad y la tradición carnavalera que ha llevado en el corazón desde su infancia.
Mientras Shakira y sus hijos disfrutaban del desfile, la Guacherna mostró, una vez más, su capacidad de convocar a miles de personas en una fiesta llena de color y música. Este año, el recorrido estuvo dividido en nueve bloques temáticos, con más de 220 grupos folclóricos, incluyendo cumbiambas, danzas tradicionales y disfraces que llenaron las calles de alegría. Durante más de cinco horas, el Carnaval vibró con el ritmo de más de 20 orquestas y la energía de los carnavaleros, que hicieron de esta una de las ediciones más concurridas de los últimos tiempos.
La espontaneidad con la que Shakira se sumó a la fiesta refuerza su conexión con Barranquilla y con sus raíces. No necesitó un gran espectáculo para estar presente, sino simplemente caminar entre la gente, como lo haría cualquier barranquillero en Carnaval. Su gesto, más que una sorpresa, fue una reafirmación de su identidad y del vínculo que mantiene con la ciudad que la vio nacer.
La Guacherna sigue siendo un espacio donde la cultura, la tradición y la alegría se encuentran, y esta edición lo demostró con creces. Barranquilla bailó al ritmo de su Carnaval, y entre los miles de asistentes, una de sus hijas más reconocidas estuvo ahí, disfrutando como uno más.